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Lewis Hamilton logra su sexto título en Fórmula 1

Sólo una hecatombe podía alejar a Lewis Hamilton de su sexto título mundial. Y el británico no falló en el circuito de las Américas. Sexto título de campeón del mundo para el británico, el quinto en los últimos seis años. Una auténtica animalada que pone en jaque una de las estadísticas más blindadas, y desde hacía años inalcanzable en la Fórmula 1, como son los siete entorchados del káiser Michael Schumacher. Sólo el tiempo nos otorgará el prisma adecuado para apreciar la época que nos ha tocado vivir a los amantes al motor los últimos 30 años de Gran Circo.

Sobran las palabras para descubrir a un piloto que no se cansa de ganar, pero que jamás imaginaba llegar tan lejos. Sobre todo, cuando en 2008 ganó su primer título mundial y tendría que esperar hasta 2014 para repetir tal hazaña. Seis años de sequía en los que tuvo que vivir la tiranía de Red Bull y de pilotos jóvenes como él llegando a cotas más altas. También sufrió el declive de un histórico como Mclaren, al que abandonó para poner rumbo a Mercedes, un equipo de media tabla y sin visos de un prometedor futuro. No obstante, los años han dado la razón a Hamilton ante aquella decisión tan controvertida.

Desde entonces, los títulos mundiales no han dejado de caer para Hamilton y para la escudería Mercedes. El transcurso de las temporadas fueron despertando la aletargada ambición del británico. Y vaya si lo hizo. Campeón del mundo en 2014, 2015, 2017, 2018 y ahora en 2019. De pasar de ser un grandísimo piloto con un título mundial (el sueño de todo piloto) a convertirse en leyenda de la Fórmula 1. Pero Hamilton no conoce límites, y esa etiqueta le sabe a poco. Tiene ante sí la oportunidad de igualar a Michael Schumacher y convertirse en el mejor piloto de todos los tiempos. Simplemente, espectacular.

Hoy Hamilton pagó la mala clasificación de sábado, que le adjudicó la quinta posición de salida. Hizo una estrategia agresiva, a una parada. Quiso sorprender. Quiso volver a demostrar lo imposible. Quiso ser campeón ganando. Pero hoy tocaba dejar de lado la ambición para pasar a la historia. No obstante, su planteamiento de carrera le sonrió desde los primeros metros. Salió bien, y pasó a Leclerc y a Albon. El tailandés tuvo un choque con Carlos Sainz a la salida de la curva con consecuencias aerodinámicas para cada uno, pero insuficientes para abandonar. Albon pasó por boxes y se situó a la cola del grupo, mientras que el español se mantuvo en pista sin ritmo.

Lewis sabía que tenía ritmo para estar con Bottas y Verstappen, y no titubeó cuando Vettel le dejó un mínimo resquicio en la curva 7. Un adelantamiento de bella factura, por fuera, pero demasiado fácil. El SF90 de Vettel tenía problemas, era evidente. No salió bien y con el paso de las vueltas se convirtió en un chicane móvil. Le pasaba hasta el carrito de los helados. Pero se mantuvo en pista en sexta posición hasta que en el vuelta 8, a la salida de la curva 9, donde todos los pilotos sobrepasaban el límite de la pista, se le rompió la suspensión trasera y tuvo que abandonar. El único abandono del gran premio junto a Robert Kubica. Supone el segundo cero del alemán esta temporada.

Por delante la situación se estabilizaba con Bottas en cabeza, seguido de Verstappen y Hamilton. El británico se lanzó a por el holandés y con la parada de éste, pasó a ocupar la segunda posición. Mercedes, con el podio en el bolsillo (Leclerc, inédito, a más de 10 segundos de la cabeza), diversificó estrategias. Bottas a dos, como Verstappen, y Hamilton a una. El de Stevenage tenía por delante más de 4o vueltas. Tenía que alargar su primer stin para poner gomas duras y llegar hasta el final de la carrera en primera posición. No era la estrategia adecuada.

El golpe en la primera curva dejó a Carlos Sainz sin ritmo. Seguramente algún elemento del fondo plano o la suspensión sería el motivo. No obstante, el Mclaren volvió a mostrarse un escalón por debajo del nivel mostrado en clasificación. La perdida de rendimiento en los monoplazas de Norris y Sainz en carrera en los dos últimos trazados han sido notables. Tal es así que Pérez en México y Ricciardo en EEUU han sido los mejores del resto, plaza monopolizada por Mclaren, y concretamente, por Sainz a lo largo de la temporada 2019. Ambos MCL34 fueron superados por Ricciardo en las primeras vueltas y tuvieron una carrera sin complicaciones, pero sin opción de hacer nada más. Sainz octavo y Norris séptimo. Buenos puntos para el equipo, aunque preocupa ese pequeño repunte negativo en el funcionamiento del coche los domingos. Hoy fueron afortunados por la carencia de oposición por parte de los equipos de la clase media, salvo el Renault número 3.

Hamilton tiró durante los primeros compases con los neumáticos duros para reducir la ventaja con sus dos rivales en carrera y aumentar el colchón de segundos lo máximo posible para evitar que le pasaran en las últimas vueltas. Con la segunda parada de Bottas y Verstappen realizada, desde el muro comenzaron a contemporizar los tiempos del británico. Fue inútil. Los neumáticos de Hamilton se iban destruyendo a pasos agigantados mientras que por detrás el Mercedes y el Red Bull volaban sobre el circuito de Austin. Más veloz vino Bottas, en otro alarde de superioridad del Mercedes en carrera, donde prácticamente nadie les ha hecho sombra este año. Hamilton aguantó una primera envestida del finlandés a final de la contrarecta, pero no pudo contener la potencia de un Bottas que ha vuelto tras una larga travesía perdido por el desierto durante buena parte de la fase intermedia del calendario. Cuarta victoria para Bottas, seguido de Hamilton, que sí pudo aguantar a Verstappen en la última vuelta, ayudado por la bandera amarilla provocada por Romain Grosjean.

La bandera a cuadró calló en Austin para los pilotos y para la temporada 2019 en cuanto a títulos de campeones se refiere. Mercedes se apoderó del campeonato de constructores en Rusia. Ahora, Hamilton se hace con el de pilotos y Bottas con el subcampeonato. Por tanto, dominio absoluto de los de Brackley en una temporada donde el favorito era Ferrari. La regularidad y solidez de Mercedes ha vencido a la potencia pura de la marca del caballino. Leclerc y Vettel, con permiso de Verstappen, mantendrán la lucha hasta Abu Dhabi para ver quién completa el podio de la temporada 2019. Por la parte media de la parrilla, la situación sigue favoreciendo a Mclaren, que volvió a meter los dos coches en los puntos y parece cada vez más cerca el objetivo de la cuarta posición en el campeonato de marcas. No todo está dicho, hay todavía cosas que resolver. Próximo destino: Brasil.

 

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